Más allá de análisis teóricos de la realidad y sus manifestaciones, Katia Miranda ha logrado realizar con este cuerpo de trabajo un ensayo de abstracción de su producción artística, fragmentándola estructural y conceptualmente, abordando desde un nuevo enfoque el aspecto compositivo de cada una de las pinturas y esculturas presentadas, esto producto de meses de ensayos prácticos los cuales cuestionaron su capacidad de entendimiento de la forma. Es por eso por lo que, esta serie de trabajos se maneja más en el espectro de las posibilidades de interpretación y no de representación de una imagen además de, no refugiarse dentro de los aspectos tradicionales de la iconografía formal en la expresión material.
Después de años de estudiar las características y delimitaciones físicas de materiales como el plástico o el mylar, su interés ha regresado hacia las expresiones primigenias del dibujo y la pintura, ambos dentro de su formulación abstracta y mismos que, por improbable que parezca dentro de la realidad contemporánea, permiten encontrar siempre nuevos signos y símbolos para ser añadidos al lenguaje visual, acompañados y apañados siempre por la inherente presencia de la subjetividad como medio interpretativo.